Mientras su padre, su médico, su hermano Álvaro y otros miembros de su círculo íntimo sobrevolaban desiertos, montañas, mares y océanos para aterrizar a última de este viernes en Melbourne, Carlos Alcaraz irrumpía en la sala de conferencias del grande australiano a mediodía, ataviado con un look rapero y el semblante habitual; esto es, buena cara, alguna carcajada y apetito. “Estoy con hambre de título, con ganas de conseguir un gran resultado aquí”, anteponía el número uno, cuya carrera marcó un significativo punto de giro el pasado 17 de diciembre, cuando anunció para sorpresa de todo el mundo la ruptura con el entrenador que le introdujo en la élite y le condujo hasta el estrellato, Juan Carlos Ferrero.
DE ENTRADA, SESIÓN NOCTURNA
A diferencia de las cinco jornadas previas, en las que se ejercitó o bien se probó a medio gas, caso del miércoles y la exhibición con Alex de Miñaur, el tenista de El Palmar prefirió dosificarse este viernes y pulirá finalmente detalles en la antesala de su estreno.
Alcaraz se enfrentará del domingo a Walton en la sesión nocturna, según determinó la organización. El español saltará a la central de Melbourne Park —en la edición anterior despegó en la segunda pista del complejo— después de que la número uno, Aryna Sabalenka, se estrene contra Tiantsoa Rakotomanga.
La bielorrusa competirá a las 9.00 hora española, 19.00 hora local, de modo que él iniciará la competición alrededor de las 10.30 (Eurosport). Su puesta de largo coincidirá con la de la cántabra Cristina Bucsa, contra Elina Svitolina.
