
La regulación del alquiler de temporada que tramita el Ayuntamiento de Barcelona contempla limitar o incluso prohibir en determinadas zonas de la ciudad esta fórmula que se ha disparado e impacta en el acceso a la vivienda, porque ha desviado pisos de renta habitual para los vecinos hacia contratos cortos, más caros y fuera de la regulación de la Ley de Vivienda. La comisión de Urbanismo ha aprobado este martes inicialmente la regulación con los votos del gobierno municipal (PSC), los comunes y ERC. La receta para regular el alquiler de temporada consiste en una modificación del plan urbanístico de la ciudad (el Plan General Metropolitano) para que distinga entre el “uso habitual y permanente de la vivienda” y su “uso temporal o de segunda residencia”.
